{"id":17116,"date":"2025-08-19T13:25:38","date_gmt":"2025-08-19T11:25:38","guid":{"rendered":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/?p=17116"},"modified":"2026-02-27T11:43:20","modified_gmt":"2026-02-27T10:43:20","slug":"velocidad-media-vs-velocidad-media-propulsiva-diferencias-y-aplicaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/blog\/velocidad-media-vs-velocidad-media-propulsiva-diferencias-y-aplicaciones\/","title":{"rendered":"Velocidad Media Vs Velocidad Media Propulsiva. Diferencias y Aplicaciones"},"content":{"rendered":"\n<p>La efectividad del entrenamiento de resistencia (RT) para lograr objetivos espec\u00edficos depende de la manipulaci\u00f3n adecuada de diversas variables que afectan de manera significativa tanto las respuestas agudas como las adaptaciones fisiol\u00f3gicas posteriores (Bird et al., 2005; Kraemer et al., 2002; Spiering et al., 2008). La prescripci\u00f3n del entrenamiento debe considerar cada variable en funci\u00f3n del objetivo previsto, siendo la intensidad del ejercicio un factor clave que influye en las adaptaciones neuromusculares (Fry, 2004; Bird et al., 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, el entrenamiento basado en la velocidad (VBT) surge como un m\u00e9todo eficaz para ajustar con precisi\u00f3n la intensidad del entrenamiento a diario. Este enfoque tiene sus ra\u00edces en el estudio pionero de Gonz\u00e1lez-Badillo y S\u00e1nchez-Medina (2010), que estableci\u00f3 una relaci\u00f3n entre el porcentaje de carga relativa (%1RM) en el press de banca y la velocidad media propulsiva (MPV), demostrando un valor de R\u00b2 de 0,98. Este hallazgo permite que la velocidad de levantamiento sirva como un indicador de la intensidad relativa, eliminando as\u00ed la necesidad de pruebas de 1RM o xRM. Investigaciones posteriores han explorado esta relaci\u00f3n en diversos ejercicios, incluidos sentadillas completas (S\u00e1nchez-Medina et al., 2017), dominadas prono (S\u00e1nchez-Moreno et al., 2017), adem\u00e1s de identificar diferencias entre sexos para mejorar el control y la individualizaci\u00f3n (Pareja-Blanco, Walker, et al., 2020). As\u00ed, midiendo la MPV se puede determinar autom\u00e1ticamente el %1RM.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, otros estudios sugieren que medir esta relaci\u00f3n utilizando la velocidad media (MV) proporciona una mayor precisi\u00f3n para las ecuaciones de regresi\u00f3n general que predicen la carga relativa (%1RM) a partir de la velocidad de movimiento que la MPV (Garc\u00eda-Ramos et al., 2018). Este tema ha generado una gran controversia tanto en los c\u00edrculos cient\u00edficos como profesionales. En este sentido, el texto que sigue abordar\u00e1 esta cuesti\u00f3n e invitar\u00e1 a reflexionar sobre qu\u00e9 variable es m\u00e1s adecuada para cuantificar la intensidad en diversas situaciones y contextos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"c-title-3 wp-block-heading\"><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Importancia_de_la_Fase_Propulsiva\"><\/span><strong>Importancia de la Fase Propulsiva<\/strong><span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h3>\n\n\n\n<p>Para determinar qu\u00e9 velocidad debe utilizarse para predecir la carga relativa (%1RM) o para detectar cambios en el rendimiento debido a un aumento en la velocidad de ejecuci\u00f3n contra cualquier carga absoluta, primero debemos examinar el estudio de S\u00e1nchez-Medina et al. (2010).<\/p>\n\n\n\n<p>Los hallazgos de dicho estudio indican que referirse exclusivamente a los valores de velocidad media de la fase propulsiva (MPV) al evaluar la velocidad y la potencia con la que se levanta una carga durante una acci\u00f3n conc\u00e9ntrica evita subestimar la capacidad neuromuscular de un individuo, particularmente cuando se levantan cargas ligeras y moderadas. En este sentido, la fase propulsiva se define como la porci\u00f3n de la fase conc\u00e9ntrica durante la cual la aceleraci\u00f3n (a) supera la aceleraci\u00f3n gravitatoria (es decir, a \u2265 -9,81 m\u2219s\u207b\u00b2).<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender estas conclusiones de manera m\u00e1s clara y pr\u00e1ctica, observemos las siguientes figuras:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 1. Fase conc\u00e9ntrica de una repetici\u00f3n con el 20% de 1RM en el ejercicio de press de banca<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXfCkNeWJZ6zf6z1WkKX_gGbq5SN1e8uHEd30BjbZlmekgTSuSME1Njyh6UvoH8hYVHbPRjibplHblXGay9YPaW1MYYGyVaMbVvQPNVjKxNuvxeZZFhcn8NTqVzPu3N-V31tX87qTg?key=4yivb5fC3Dce63dWV1BmFQ\" alt=\"Diagrama\n\nDescripci\u00f3n generada autom\u00e1ticamente\" style=\"width:418px;height:auto\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Adapted from Sanchez-Medina et al. (2010)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 2. Fase conc\u00e9ntrica de una repetici\u00f3n con 20 kg (15,7% de 1RM) en el ejercicio de press de banca<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXdtyeI23daRuNqA3TYK97uS0aTo-rw61HxoZko3_oL8yJfjRt-WFM2S3Pm_WCYWbsgJtAK0b8rAqZQXVCWik6T5cTsP4UJZoGFkXwKpTZtQE8QnQU6uh9bf8Z-0X1l2OM0pEHnycA?key=4yivb5fC3Dce63dWV1BmFQ\" alt=\"Gr\u00e1fico, Gr\u00e1fico de l\u00edneas\n\nDescripci\u00f3n generada autom\u00e1ticamente\" style=\"width:478px;height:auto\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Adapted from Sanchez-Medina et al. (2010)<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, es esencial distinguir entre la fase de aceleraci\u00f3n, fase de desaceleraci\u00f3n, fase propulsiva y fase de frenado durante una repetici\u00f3n conc\u00e9ntrica de un ejercicio espec\u00edfico, en este caso, el press de banca, tal como se emple\u00f3 en el estudio de S\u00e1nchez-Medina et al. (2010). En este ejercicio, el movimiento comienza desde una velocidad de cero cuando la barra est\u00e1 apoyada en el pecho, luego alcanza una velocidad m\u00e1xima durante la porci\u00f3n conc\u00e9ntrica y regresa a cero cuando los codos est\u00e1n completamente extendidos y la barra permanece inm\u00f3vil, lo que indica que la fase conc\u00e9ntrica de esa repetici\u00f3n ha finalizado. Este comportamiento de la velocidad puede ilustrarse en las Figuras 1A y 1B al 20% de 1RM (puntos discontinuos) y en la Figura 2 al 15,7% de 1RM durante el press de banca (l\u00ednea azul).<\/p>\n\n\n\n<p>Una consideraci\u00f3n cr\u00edtica al levantar cargas en ejercicios isoinerciales t\u00edpicos a la m\u00e1xima velocidad intencional es que una parte significativa de la fase conc\u00e9ntrica se dedica a desacelerar la resistencia en movimiento. Para observar esto, primero debemos entender que la fuerza (F) se calcula como F = m \u00b7 (a + g), donde m es la masa en movimiento (kg) y g es la aceleraci\u00f3n debida a la gravedad. La producci\u00f3n de potencia es el producto de la fuerza vertical aplicada y la velocidad de la barra (P = F \u00b7 v). En este sentido, podemos observar una fase de aceleraci\u00f3n que comprende el 70% de la fase conc\u00e9ntrica al 20% de 1RM (Figura 1B). Esta fase de aceleraci\u00f3n se refiere a la porci\u00f3n de la fase conc\u00e9ntrica en la que la aceleraci\u00f3n es mayor que 0 m\u2219s\u207b\u00b2. Esto indica la fase en la que la fuerza aplicada es mayor que el peso levantado (a favor del movimiento). Esta fase contin\u00faa hasta que se alcanza la velocidad m\u00e1xima. Por el contrario, la fase de desaceleraci\u00f3n comprende el 30% de la fase conc\u00e9ntrica al 20% de 1RM (Figura 1B), refiri\u00e9ndose a la porci\u00f3n en la que la aceleraci\u00f3n es menor que 0 m\u2219s\u207b\u00b2. Esto significa que la fuerza aplicada es igual o menor que el peso levantado (en contra del movimiento).<\/p>\n\n\n\n<p>Considerando que la fase de aceleraci\u00f3n dura hasta que se alcanza la velocidad m\u00e1xima, podemos observar en las Figuras 1A, 1B y 2 que incluso en este punto de velocidad m\u00e1xima todav\u00eda existe potencia (Figuras 1A y 1B) y aplicaci\u00f3n de fuerza (Figura 2), lo que indica que los valores de fuerza, y en consecuencia de potencia, siguen siendo mayores que 0. Esto implica que la fase propulsiva dura un poco m\u00e1s que la fase de aceleraci\u00f3n, ya que se define como la porci\u00f3n de la fase conc\u00e9ntrica en la que la aceleraci\u00f3n es mayor que -9,81 m\u2219s\u207b\u00b2 (la aceleraci\u00f3n debida a la gravedad). Por lo tanto, la fase propulsiva abarcar\u00eda tanto la fase de aceleraci\u00f3n, donde se aplica m\u00e1s fuerza de la que representa la carga, como la porci\u00f3n donde la aceleraci\u00f3n pasa de 0 a menos de -9,81 m\u2219s\u207b\u00b2, lo que corresponde a la fase en que la fuerza es igual al peso levantado. As\u00ed, mientras que la fase de aceleraci\u00f3n en la Figura 1B representa el 70%, la fase propulsiva ser\u00eda del 76,7% (Figura 1A). El porcentaje restante corresponde a la fase de frenado, durante la cual la aceleraci\u00f3n es menor que -9,81 m\u2219s\u207b\u00b2, y por tanto la aplicaci\u00f3n de fuerza se opone al movimiento, aunque la barra contin\u00fae movi\u00e9ndose hasta completar la repetici\u00f3n (Figura 2). Este movimiento ocurre de forma inconsciente para evitar que la barra sea lanzada.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, si obtenemos la VM (velocidad media) de una repetici\u00f3n de press de banca, la velocidad ser\u00eda el promedio de todos los valores de velocidad durante la ejecuci\u00f3n. Sin embargo, la VMP (velocidad media propulsiva) ser\u00eda el promedio de todos los valores de velocidad desde el inicio hasta el final de la fase propulsiva.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"c-title-2 wp-block-heading\"><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Diferencias_entre_velocidad_media_y_velocidad_media_propulsiva\"><\/span><strong>Diferencias entre velocidad media y velocidad media propulsiva<\/strong><span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n\n\n\n<p>Una vez que hemos comprendido la fase de aceleraci\u00f3n, la fase de desaceleraci\u00f3n, la fase propulsiva y la fase de frenado, podemos analizar c\u00f3mo estas fases afectan una acci\u00f3n conc\u00e9ntrica bajo diferentes cargas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, se ha demostrado que la fase de frenado es mayor cuando la carga es m\u00e1s ligera. Esto se debe a que las cargas ligeras permiten alcanzar mayores velocidades, lo que a su vez conduce a una fase de frenado m\u00e1s pronunciada (Figura 3).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 3. Contribuci\u00f3n relativa de las fases propulsiva y de frenado a la duraci\u00f3n total de la fase conc\u00e9ntrica en el ejercicio de press de banca<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXc1qxJqHZyz9yOhiOaTMqGQDh82hG9qtpS025Sw6_wnSG5CvcHYdIK1QAsiZ1VyEXBDwYn9aiQ_GxlzBdo7F98t_ILcjwTPh4dS3ageLrDeK4zvp6bYkLh71nZZRTmryNdyGix7mA?key=4yivb5fC3Dce63dWV1BmFQ\" alt=\"Tabla\n\nDescripci\u00f3n generada autom\u00e1ticamente\" style=\"width:403px;height:auto\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Adapted from Sanchez-Medina et al. (2010)<\/p>\n\n\n\n<p>Como ejemplo pr\u00e1ctico, podemos referirnos a la Figura 4, que muestra dos fases conc\u00e9ntricas: una con una carga ligera (20% 1RM) y otra con una carga alta (80% 1RM). En esta figura, podemos observar que la Potencia Media (PM) para la carga del 20% 1RM fue de 256 W, mientras que la Potencia Media Propulsiva (PMP) fue de 422 W. Esto indica que la PM durante toda la fase conc\u00e9ntrica fue un 40% m\u00e1s baja que la PMP correspondiente \u00fanicamente a la fase propulsiva.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 4. Fase conc\u00e9ntrica de una repetici\u00f3n con 20% 1RM y otra con 80% 1RM en el ejercicio de press de banca.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXe7E4ePl27kKQP5Y0FBSYVnu0-LzvR0uEy8dVT0gub_1PZURnd1h7b-pBY2db2TwkNRTChZOxJGqX5jPcg76m2ziuHXlbd3mNtEy2fyX-_Bc0eLL2g4qGgkDWj0BBufLbXZQvBD?key=4yivb5fC3Dce63dWV1BmFQ\" alt=\"Diagrama\n\nDescripci\u00f3n generada autom\u00e1ticamente\" style=\"width:605px;height:auto\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Adapted from Sanchez-Medina et al. (2010)<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, estas diferencias entre <strong>PM<\/strong> y <strong>PMP<\/strong> no existieron cuando la carga fue del 80% 1RM, donde ambos valores fueron de 318 W. Esto sugiere que la disparidad entre estos par\u00e1metros disminuye gradualmente a medida que las cargas levantadas se hacen m\u00e1s pesadas, hasta llegar a un punto en el que la fase de frenado desaparece y ambos par\u00e1metros convergen.<\/p>\n\n\n\n<p>En concreto, en el ejercicio de <strong>press de banca<\/strong>, se observ\u00f3 que la carga a la cual la fase de frenado dej\u00f3 de existir fue del <strong>76,1 \u00b1 7,4% 1RM<\/strong>, y la velocidad a la que la fase de frenado ya no exist\u00eda fue de <strong>0,53 \u00b1 0,07 m\u2219s\u207b\u00b9<\/strong> (<strong>Figura 5<\/strong>).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 5. Relaci\u00f3n entre la contribuci\u00f3n de la fase propulsiva a la duraci\u00f3n conc\u00e9ntrica total del levantamiento y la carga (%1RM) (A); y la velocidad media propulsiva y la contribuci\u00f3n de la fase propulsiva (B) en el ejercicio de press de banca.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXc7YGIxGKhh9N4cKtTBJ77-Uw18PaVGtEXBiaMGhEVGz59JeyXM1hKn6JO-VE2rTtzwurn20B9ZGVeryfIUbD3EqEt4XZxKGzdttY7CgcrP90LPa21G6HauTZicGlP_4btpo0X5gg?key=4yivb5fC3Dce63dWV1BmFQ\" alt=\"Interfaz de usuario gr\u00e1fica, Gr\u00e1fico, Gr\u00e1fico de dispersi\u00f3n\n\nDescripci\u00f3n generada autom\u00e1ticamente\" style=\"width:286px;height:auto\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Adapted from Sanchez-Medina et al. (2010)<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, seg\u00fan el trabajo de <strong>Sanchez-Medina (2010)<\/strong>, al levantar cargas ligeras y moderadas existe una fase final durante la cual la desaceleraci\u00f3n es de mayor magnitud de lo que se esperar\u00eda \u00fanicamente por el efecto de la gravedad. Esto es el resultado de que el atleta aplica fuerza en la direcci\u00f3n opuesta al movimiento de la carga.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aplicaciones de la velocidad media y la velocidad media propulsiva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una vez aclarada la definici\u00f3n, veamos un ejemplo pr\u00e1ctico de c\u00f3mo la elecci\u00f3n de la velocidad puede influir en la observaci\u00f3n de cambios en el rendimiento de un ejercicio espec\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>En la <strong>Figura 6<\/strong>, podemos observar una prueba incremental real de cargas progresivas en el ejercicio de sentadilla, que aporta informaci\u00f3n sobre los cambios en el rendimiento con cargas bajas, moderadas y altas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 6.<\/strong> <strong>Cambios en el rendimiento en la sentadilla (VMP y VM) despu\u00e9s de un programa de entrenamiento de fuerza.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXfLkT-7UBNbfu8i-TZ98viB33QQHxRjXCIkQNPY4FeG89db6WuPW230FX6oMJvPCsWmzW913eaJHmjFONFeGPl3TZoE3TG-yB4cMbat_YgZuNnEa4agf04Palrt1I0N9H4AGRRv?key=4yivb5fC3Dce63dWV1BmFQ\" alt=\"Gr\u00e1fico, Gr\u00e1fico de l\u00edneas\n\nDescripci\u00f3n generada autom\u00e1ticamente\" style=\"width:670px;height:auto\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>A partir de las l\u00edneas continuas en esta imagen, podemos concluir que el atleta ha mejorado, ya que es capaz de mover cada carga a una mayor velocidad (desde 20 hasta 100 kg con incrementos de 10 kg).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, podemos diferenciar entre VMP y VM (l\u00ednea continua vs. l\u00ednea discontinua). Cuando las cargas son altas, las velocidades son bastante similares; sin embargo, con cargas m\u00e1s ligeras aparecen mayores diferencias entre VMP y VM. Esta observaci\u00f3n respalda la discusi\u00f3n tratada previamente sobre la fase propulsiva bajo diferentes cargas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe destacar que la figura muestra que los cambios de rendimiento pre y post entrenamiento son m\u00e1s pronunciados al comparar VMP que al comparar VM. Asimismo, si observamos la carga de 70 kg, vemos que en el pre-test hab\u00eda diferencias m\u00ednimas entre VMP y VM, mientras que en el post-test esta diferencia aumenta. Esto se debe a que en el pre-test la carga no era lo suficientemente baja como para permitir un movimiento de alta velocidad y una fase de frenado m\u00e1s larga. En cambio, en el post-test, el atleta ha mejorado, y la carga absoluta de 70 kg representa una menor intensidad relativa, permitiendo una mayor velocidad de movimiento y la presencia de una fase de frenado.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, usar la VM proporciona menos sensibilidad que la VMP para detectar cambios en el rendimiento. Por lo tanto, si quiero comprender realmente los cambios de rendimiento de mi atleta, especialmente con cargas ligeras, debo optar por medir la VMP. Por el contrario, la VM sigue siendo una opci\u00f3n v\u00e1lida al observar cambios de rendimiento con cargas m\u00e1s altas (donde no existe fase de frenado) o cuando no se dispone de un dispositivo para medir la VMP.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"c-title-2 wp-block-heading\"><span class=\"ez-toc-section\" id=\"REFERENCIAS\"><\/span><strong>REFERENCIAS<\/strong><span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n\n\n\n<p>Bird, S. P., Tarpenning, K. M., &amp; Marino, F. E. (2005). Designing resistance training programmes to enhance muscular fitness: a review of the acute program variables. <em>Sports Med,<\/em> <em>35<\/em>(10), 841-851.<\/p>\n\n\n\n<p>Fry, A. C. (2004). The role of resistance exercise intensity on muscle fibre adaptations. <em>Sports Med, 34<\/em>(10), 663-679.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda-Ramos A, Pesta\u00f1a-Melero FL, P\u00e9rez-Castilla A, Rojas FJ, Gregory Haff G. Mean Velocity vs. Mean Propulsive Velocity vs. Peak Velocity: Which Variable Determines Bench Press Relative Load With Higher Reliability? J Strength Cond Res. 2018 May;32(5):1273-1279.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gonzalez-Badillo, J. J., &amp; Sanchez-Medina, L. (2010). Movement velocity as a measure of loading intensity in resistance training. <em>Int J Sports Med, 31<\/em>(5), 347-352.<\/p>\n\n\n\n<p>Kraemer, W. J., Ratamess, N. A., &amp; French, D. N. (2002). Resistance training for health and performance. <em>Curr Sports Med Rep, 1<\/em>(3), 165-171.<\/p>\n\n\n\n<p>Martinez-Cava, A., Moran-Navarro, R., Sanchez-Medina, L., Gonzalez-Badillo, J. J., &amp; Pallares, J. G. (2019). Velocity- and power-load relationships in the half, parallel and full back squat. <em>J Sports Sci<\/em>,<em> 37<\/em>(10), 1088-1096.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pareja-Blanco, F., Walker, S., &amp; H\u00e4kkinen, K. (2020d). Validity of using velocity to estimate intensity in resistance exercises in men and women<em>. Int J Sports Med , 41<\/em>(14), 1047-1055.<\/p>\n\n\n\n<p>Rodriguez-Rosell, D., Yanez-Garcia, J. M., Sanchez-Medina, L., Mora-Custodio, R., &amp; Gonzalez-Badillo, J. J. (2020). Relationship Between Velocity Loss and Repetitions in Reserve in the Bench Press and Back Squat Exercises. <em>J Strength Cond Res<\/em>,<em> 34<\/em>(9), 2537-2547.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sanchez-Medina, L., Perez, C. E., &amp; Gonzalez-Badillo, J. J. (2010). Importance of the propulsive phase in strength assessment. <em>Int J Sports Med, 31<\/em>(2), 123-129.<\/p>\n\n\n\n<p>Sanchez-Medina, L., Pallares, J. G., Perez, C. E., Moran-Navarro, R., &amp; Gonzalez-Badillo, J. J. (2017). Estimation of Relative Load From Bar Velocity in the Full Back Squat Exercise. <em>Sports Med Int Open<\/em>,<em> 1<\/em>(2), E80-E88. https:\/\/doi.org\/10.1055\/s-0043-102933 (Estimation of Relative Load From Bar Velocity in the Full Back Squat Exercise.)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sanchez-Moreno, M., Rodriguez-Rosell, D., Pareja-Blanco, F., Mora-Custodio, R., &amp; Gonzalez-Badillo, J. J. (2017). Movement Velocity as Indicator of Relative Intensity and Level of Effort Attained During the Set in Pull-Up Exercise. <em>Int J Sports Physiol Perform<\/em>,<em> 12<\/em>(10), 1378-1384. https:\/\/doi.org\/10.1123\/ijspp.2016-0791&nbsp;Spiering, B. A., Kraemer, W. J., Anderson, J. M., Armstrong, L. E., Nindl, B. C., Volek, J. S., &amp; Maresh, C. M. (2008). Resistance exercise biology: manipulation of resistance exercise programme variables determines the responses of cellular and molecular signaling pathways. <em>Sports Med, 38<\/em>(7), 527-540.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La efectividad del entrenamiento de resistencia (RT) para lograr objetivos espec\u00edficos depende de la manipulaci\u00f3n adecuada de diversas variables que afectan de manera significativa tanto las respuestas agudas como las adaptaciones fisiol\u00f3gicas posteriores (Bird et al., 2005; Kraemer et al., 2002; Spiering et al., 2008). La prescripci\u00f3n del entrenamiento debe considerar cada variable en funci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":14347,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"yasr_overall_rating":0,"yasr_post_is_review":"","yasr_auto_insert_disabled":"","yasr_review_type":"","footnotes":""},"categories":[130],"tags":[],"class_list":["post-17116","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrenamiento-basado-en-la-velocidad"],"acf":[],"yasr_visitor_votes":{"stars_attributes":{"read_only":false,"span_bottom":false},"number_of_votes":0,"sum_votes":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17116"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17116\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25400,"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17116\/revisions\/25400"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14347"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}