{"id":3612,"date":"2021-06-14T13:19:32","date_gmt":"2021-06-14T11:19:32","guid":{"rendered":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/blog\/cuanta-proteina-necesita-un-deportista\/"},"modified":"2026-02-27T11:10:51","modified_gmt":"2026-02-27T10:10:51","slug":"cuanta-proteina-necesita-un-deportista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pre.vitruve.fit\/es\/blog\/cuanta-proteina-necesita-un-deportista\/","title":{"rendered":"Cu\u00e1nta prote\u00edna necesita un deportista"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las preocupaciones mayores a la hora de empezar a mejorar nuestra alimentaci\u00f3n como atletas es calcular nuestros requerimientos nutricionales. Estos deben ser acordes a nuestros objetivos, ya sean a nivel de composici\u00f3n corporal como de rendimiento y, a ser posible, pautados por un profesional que entienda las necesidades del deporte que practicamos. Y es que a d\u00eda de hoy sabemos que no todos los atletas necesitan las mismas pautas diet\u00e9ticas. Es m\u00e1s, en funci\u00f3n del momento de la temporada, estas necesidades cambiar\u00e1n, por lo que podemos decir que ya no solamente debemos fijarnos en la antropometr\u00eda y datos b\u00e1sicos del atleta para calcular sus requerimientos; tenemos que comprender su fisiolog\u00eda y adaptar la dieta en relaci\u00f3n al deporte que practica, a su etapa de preparaci\u00f3n, al grado de adherencia que le genera y al contexto psicol\u00f3gico en funci\u00f3n del momento de la temporada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y dentro de los datos que debemos tener en cuenta para la prescripci\u00f3n de la dieta, uno de los m\u00e1s importantes, sin duda, es el c\u00e1lculo de la ingesta de <\/span><b>prote\u00edna<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dentro de la literatura cient\u00edfica podemos leer recomendaciones que van desde los 0,6 g\/kg de peso corporal por la FAO en 1985 <\/span><a href=\"http:\/\/apps.who.int\/iris\/bitstream\/handle\/10665\/39527\/WHO_TRS_724_(chp1-chp6).pdf?sequence=1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(1)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, el m\u00ednimo de 0,83 g\/kg de peso corporal de la EFSA en 2012 <\/span><a href=\"https:\/\/efsa.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/epdf\/10.2903\/j.efsa.2012.2557\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(2)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> hasta los 4,4 g\/kg revisados en el estudio de Jose Antonio y colaboradores en 2014 <\/span><a href=\"https:\/\/jissn.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/1550-2783-11-19\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(3)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. Como se puede observar, hay una gran disparidad en cuanto al consumo de prote\u00edna y por ello siempre debemos atender a las necesidades reales del deportista y sus objetivos. No todos los atletas que nos encontremos van a tener los mismos requerimientos as\u00ed que una forma inteligente de descifrar qu\u00e9 rango de prote\u00edna le puede ser m\u00e1s beneficioso es, a parte de otros factores como la adherencia, la saciedad, etc, fijarnos en su perfil deportivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por simplificaci\u00f3n lo abordaremos diferenciando dos perfiles: deportes de resistencia y deportes de fuerza.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Proteina_en_deportes_de_resistencia\"><\/span>Prote\u00edna en deportes de resistencia<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las premisas en el \u00e1mbito del deporte de resistencia es el consumo medio-alto de hidratos de carbono para la mejora del rendimiento. En este tipo de deportes la estrategia nutricional es esencial y por ello una t\u00e1ctica cl\u00e1sica que se realiza de forma habitual es el consumo de carbohidratos preentreno con el objetivo de iniciar el entrenamiento o competici\u00f3n con mayores reservas de gluc\u00f3geno <\/span><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/3897180\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(4)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. Obviamente esto es bastante matizable ya que tambi\u00e9n se ha visto que estrategias de entrenamiento con baja disponibilidad de carbohidratos (dieta cetog\u00e9nica) puede funcionar bien en algunas personas, como se observ\u00f3 en el estudio de Phinney SD, et al. <\/span><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/6865776\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(5)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, y se han hecho muy populares. Pero en estos casos el atleta debe ser consciente de las limitaciones diet\u00e9ticas, la correcta y necesaria adaptaci\u00f3n para rendir igual en los entrenamientos (de semanas o incluso meses) y un estricto control a nivel de micronutrientes, principalmente electrolitos. Y es que una dieta muy baja en carbohidratos o cetog\u00e9nica como en el estudio de Phinney SD, et al. produce una depleci\u00f3n de los dep\u00f3sitos de gluc\u00f3geno que conlleva liberar gran parte del agua asociada y, en consecuencia, orinar m\u00e1s y excretar gran parte de minerales junto al agua. Por eso es tan importante el control de electrolitos y una adecuada hidrataci\u00f3n, sobre todo en el periodo de transici\u00f3n hacia un protocolo muy bajo en carbohidratos. Este cambio en la preferencia de uso de sustratos energ\u00e9ticos necesita un tiempo de adaptaci\u00f3n tanto del metabolismo como a la hora de afrontar los entrenamientos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/shop.eu.vitruve.fit\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-252411 aligncenter\" src=\"https:\/\/pre.vitruve.fit\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Vitruve-Creativitat-producte-3-e1672400141495.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"250\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Idealmente, es interesante llevar un control junto a un m\u00e9dico o profesional deportivo en caso de cualquier duda o tener alg\u00fan tipo de patolog\u00eda como diabetes, enfermedad cardiovascular, alteraciones del perfil lip\u00eddico, etc.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfY qu\u00e9 tienen que ver los carbohidratos con la prote\u00edna? Pues bien, dada la importancia que siempre han tenido los carbohidratos en este tipo de deportes, la prote\u00edna siempre ha quedado un poco rezagada. Y esto es un error debido a varios factores, aunque expondremos los dos principales:<\/span><\/p>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">En los deportes de resistencia, y m\u00e1s en carrera de media y larga distancia, una gran cantidad de masa muscular puede resultar un lastre y por lo tanto no es interesante en el desarrollo deportivo. Pero las prote\u00ednas no solamente sirven para ganar masa muscular, ni mucho menos. <\/span>Sabemos que alrededor de un 1-1\u20195% de las prote\u00ednas servir\u00e1n como sustrato energ\u00e9tico <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0899900704000991?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">(6)<\/a>. En los deportistas de resistencia, esta contribuci\u00f3n para la obtenci\u00f3n de energ\u00eda es mayor debido al aumento del metabolismo cardiorrespiratorio. Y en relaci\u00f3n al uso de dietas muy bajas en carbohidratos o cetog\u00e9nicas, el riesgo de prote\u00f3lisis se acrecienta <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/20489032\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">(7)<\/a> debido a la disminuci\u00f3n de gluc\u00f3geno hep\u00e1tico y muscular que puede dar pie a un uso mayor de las prote\u00ednas como sustrato energ\u00e9tico (de aqu\u00ed viene lo comentado en el p\u00e1rrafo anterior).<\/li>\n<\/ol>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-239912\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/proteina-1.png\" alt=\"cuanta-proteina-necesita-un-deportista\" width=\"678\" height=\"351\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><i>Imagen extra\u00edda del estudio de Howarth y colaboradores donde se concluye que, en dietas bajas en CHO, hay mayor degradaci\u00f3n proteica durante el ejercicio y una menor s\u00edntesis proteica posterior a \u00e9ste. Nos da una idea sobre la importancia de incorporar m\u00e1s cantidad de prote\u00edna en la dieta y a\u00fan m\u00e1s cuando realizamos protocolos de dieta baja en CHO o cetog\u00e9nicas.<\/i><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2. Una de las adaptaciones que ocurren mediante el ejercicio de resistencia es el aumento de mitocondrias, las centrales energ\u00e9ticas de nuestras c\u00e9lulas <\/span><a href=\"https:\/\/journals.physiology.org\/doi\/full\/10.1152\/ajpregu.00409.2009?rfr_dat=cr_pub++0pubmed&amp;url_ver=Z39.88-2003&amp;rfr_id=ori%3Arid%3Acrossref.org\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(8)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. Sin ahondar demasiado debido a la complejidad de estos procesos biol\u00f3gicos, debemos entender que tenemos una prote\u00edna reguladora llamada <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Prote\u00edna 1\u03b1 coactivadora del receptor activado por el proliferador de peroxisomas (PGC-1\u03b1) que act\u00faa directa e indirectamente en la homeostasis energ\u00e9tica y en el metabolismo oxidativo y, adem\u00e1s, act\u00faa en la transcripci\u00f3n de prote\u00ednas mitocondriales. Y se ha visto que PGC-1\u03b1 tiene mayor presencia en el m\u00fasculo card\u00edaco, ri\u00f1ones, tejido adiposo marr\u00f3n y en fibras musculares lentas (m\u00e1s oxidativas) como las tipo I y tipo IIA<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Esto nos da una idea sobre la importancia que tiene dar soporte a estas adaptaciones y cascadas de se\u00f1alizaci\u00f3n para estimular estos procesos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque nuestro objetivo en modalidades deportivas de resistencia no es la ganancia de masa muscular, s\u00ed deber\u00eda ser un objetivo la optimizaci\u00f3n y aumento de mitocondrias para la mejora de la producci\u00f3n energ\u00e9tica, lo que, por definici\u00f3n, mejorar\u00e1 nuestro rendimiento. Y se ha podido observar en el estudio de Boh\u00e9 de 2003 <\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC2343318\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(9)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> que los amino\u00e1cidos de las prote\u00ednas estimulan esta biog\u00e9nesis mitocondrial. Si adem\u00e1s utilizamos estrategias como suplementar con prote\u00edna despu\u00e9s del ejercicio podr\u00edamos mejorar estas adaptaciones <\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC3823511\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(10)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-239908\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/proteina-2.jpg\" alt=\"cuanta-proteina-necesita-un-deportista\" width=\"515\" height=\"367\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">I<strong>magen extra\u00edda del estudio de Margolis y Pasiakos (2013) Optimizing Intramuscular Adaptations to Aerobic Exercise: Effects of Carbohydrate Restriction and Protein Supplementation on Mitochondrial Biogenesis, donde se observan los \u201cdisparadores\u201d de la v\u00eda PGC-1<\/strong><\/span><\/i><strong><i>\u03b1, entre ellos la restricci\u00f3n de carbohidratos mediante la v\u00eda AMPK (como en una dieta cetog\u00e9nica, por ejemplo) o mediante la cascada mTORC1-YY1.<\/i><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como recomendaciones a nivel pr\u00e1ctico, podemos tomar nota de la revisi\u00f3n de Lemon <\/span><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0955286397000077\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(11)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> donde observamos que una elecci\u00f3n apropiada podr\u00eda ir en el rango de 1,2 a 1,4 g\/kg de peso corporal de prote\u00edna.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Proteina_en_deportes_de_fuerza\"><\/span>Prote\u00edna en deportes de fuerza<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por definici\u00f3n, cuando hablamos de deportes de fuerza, nos referimos a cualquier actividad y modalidad deportiva que implique entrenamiento para la ganancia de masa muscular y\/o mejora en la habilidad de la expresi\u00f3n de la fuerza en todas sus variantes. Hablamos de deportes como el culturismo, el powerlifting, la halterofilia, strongman, harri-jasotze (levantamiento de piedras vasco), etc. Velocistas de distancias cortas como 100m tambi\u00e9n podr\u00edamos incluirlos en esta selecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como norma general, en la mayor\u00eda de estos deportes se compite por categor\u00eda de peso. Por ello las pautas diet\u00e9ticas de estos deportistas suelen variar a lo largo del a\u00f1o seg\u00fan el periodo en el que est\u00e9n. Adem\u00e1s, en estos deportes el consumo de prote\u00edna y la importancia que se le da suele ser mayor a la de los deportes de resistencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algo habitual es ver la t\u00edpica recomendaci\u00f3n de 2 g\/kg de peso corporal como el est\u00e1ndar para cualquier tipo de persona, aunque, como veremos a continuaci\u00f3n, esto es bastante variable ya que como acabamos de comentar, el periodo competitivo influye.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Caso extremo ser\u00eda el culturismo donde la dieta es parte primordial de la preparaci\u00f3n y los cambios y ajustes que se realizan en este deporte van un poco m\u00e1s all\u00e1 como veremos m\u00e1s adelante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como bien sabemos, adem\u00e1s de una ingesta energ\u00e9tica positiva, un correcto y adaptado entrenamiento y un suficiente descanso, se necesita un balance nitrogenado positivo para la mejora del rendimiento <\/span><a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/02640414.2011.619204\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(12)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> ya que es necesario para la regeneraci\u00f3n de tejidos y el mantenimiento o aumento de la masa magra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este sentido, encontramos diferentes estudios y recomendaciones que var\u00edan mucho en funci\u00f3n de la poblaci\u00f3n estudiada, edad, actividad f\u00edsica, tipo de dieta (hipocal\u00f3rica, isocal\u00f3rica o hipercal\u00f3rica), etc. Dentro de los estudios realizados con deportistas de fuerza, podemos hablar del estudio de M<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00e4<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">estu et al <\/span><a href=\"https:\/\/journals.lww.com\/nsca-jscr\/Fulltext\/2010\/04000\/Anabolic_and_Catabolic_Hormones_and_Energy_Balance.27.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(13)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> con culturistas amateur donde se comprob\u00f3 c\u00f3mo una dieta hipocal\u00f3rica alta en prote\u00ednas (2,5 g\/kg peso corporal aproximadamente) durante 11 semanas consigui\u00f3 retener la mayor parte de masa libre de grasa de los sujetos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-239909\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/proteina-3.png\" alt=\"cuanta-proteina-necesita-un-deportista\" width=\"441\" height=\"301\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Imagen extra\u00edda del estudio de M<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00e4estu et al donde se aprecia al grupo de culturistas (ERG) un cambio en la masa libre de grasa y en el porcentaje graso de: 82,9 \u00b1 9,3 a 78,8 \u00b1 8,4 kg y de 9,6 \u00b1 2,3 a 6,5 \u200b\u200b\u00b1 1,5%, respectivamente). Adem\u00e1s, seg\u00fan los autores: \u201cNo se observaron cambios significativos en el \u00edndice de masa corporal, la masa corporal magra, el componente mineral \u00f3seo o los valores del hueso lumbar en ERG o CG (datos no mostrados).\u201d CG: grupo control.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un consumo a\u00fan mayor de prote\u00edna no conlleva mayor beneficio en cuanto a mejora de la composici\u00f3n corporal como se ve en el estudio de Jos\u00e9 Antonio y colaboradores en 2014 <\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC4022420\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(3)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> donde compararon dos grupos de levantadores de pesas, uno con un consumo de 4,4 g\/kg peso corporal de prote\u00edna junto a otro grupo que consumi\u00f3 1,8 g\/kg.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-239913\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/proteina-34.jpg\" alt=\"cuanta-proteina-necesita-un-deportista\" width=\"655\" height=\"259\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dietas de los sujetos en el estudio de Jos\u00e9 Antonio y colaboradores.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No se apreciaron cambios significativos por lo que, si nuestra intenci\u00f3n es la mejora del rendimiento y la composici\u00f3n corporal, optar por el consumo de 1,8 g\/kg es una opci\u00f3n m\u00e1s coherente dentro de un contexto general. Tambi\u00e9n recalcar que los que consumieron la dieta m\u00e1s alta en prote\u00edna ten\u00edan un super\u00e1vit considerable y por lo tanto hay que tener en cuenta que, a pesar de ello, perdieron m\u00e1s grasa que el otro grupo. El efecto t\u00e9rmico de la digesti\u00f3n de la prote\u00edna es una variable que pudo influir en esto \u00faltimo. Y como apunte final del estudio, el entrenamiento de los sujetos no fue modificado.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-239910 aligncenter\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/proteina-5.jpg\" alt=\"\" width=\"852\" height=\"188\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cambios en la composici\u00f3n corporal entre los sujetos de control y los que llevaron una dieta alta en prote\u00edna (HP) en el estudio de Jos\u00e9 Antonio y colaboradores.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por hacer una recomendaci\u00f3n m\u00e1s pr\u00e1ctica, rangos de 1,4-2 g\/kg peso corporal de prote\u00edna parece ser un rango suficientemente amplio y seguro para la gran mayor\u00eda de deportistas, buscando el rango m\u00e1s alto en periodos de p\u00e9rdida de grasa para asegurarnos preservar en la medida de lo posible la mayor cantidad de masa muscular. Adem\u00e1s, es asumible consumir estas cantidades de prote\u00edna repartidas en diversas ingestas a lo largo del d\u00eda sin tener que depender de batidos de prote\u00edna como los sujetos que consumieron 4,4 g\/kg de prote\u00edna.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Conclusiones\"><\/span>Conclusiones<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para hacernos un peque\u00f1o croquis final para dilucidar las mayores dudas que nos pueden causar toda esta variedad de recomendaciones y pr\u00e1cticas en la nutrici\u00f3n deportiva, debemos tener en cuenta tanto el tipo de entrenamiento que realizamos como el objetivo en cuanto a composici\u00f3n corporal. Y es que se ha demonizado como vanagloriado a la prote\u00edna a lo largo de los a\u00f1os y la gran mayor\u00eda de personas no han tenido en cuenta diversos factores como, por ejemplo, que la adaptaci\u00f3n al entrenamiento ayuda a minimizar el uso de la prote\u00edna como sustrato energ\u00e9tico <\/span><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/8089745\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(14)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> y hace m\u00e1s eficiente al m\u00fasculo con el uso de la prote\u00edna para fines anab\u00f3licos <\/span><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/11915917\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(15)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. En el estudio de Campbell et al. <\/span><a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/7611390\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">(16)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> se compararon dos dietas: una con 0,8 g\/kg y otra con 1,6 g\/kg de prote\u00edna y se vio que despu\u00e9s de 12 semanas de entrenamiento el grupo de 0,8 g\/kg fue m\u00e1s eficiente con la retenci\u00f3n de nitr\u00f3geno proteico, por lo que se puede decir que a nivel te\u00f3rico se compens\u00f3 el menor aporte de prote\u00edna en la dieta con una mejora en la s\u00edntesis proteica y una menor oxidaci\u00f3n de amino\u00e1cidos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-239911 aligncenter\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/proteina-6.jpg\" alt=\"\" width=\"655\" height=\"462\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Figura del estudio de Campbell et al. 1995 donde utilizando el par\u00e1metro de la leucina (amino\u00e1cido \u201cactivador\u201d de la s\u00edntesis proteica) se aprecia la compensaci\u00f3n metab\u00f3lica realizada por los sujetos con la dieta m\u00e1s baja en prote\u00edna.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como reflexi\u00f3n final, es preciso recalcar que los profesionales de la nutrici\u00f3n deben atender mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que dicen los estudios. Hay que buscar siempre un consenso con la persona a la que atienden que a\u00fane no solamente el rendimiento y\/o objetivos est\u00e9ticos\/composici\u00f3n corporal, sino tambi\u00e9n ajustarse a las demandas a nivel organol\u00e9ptico, de saciedad\u2026 incluso costumbres y h\u00e1bitos diet\u00e9ticos de \u00edndole personal o religiosa de las personas a las que asesoran. Por ello, periodos m\u00e1s altos o m\u00e1s bajos en prote\u00edna no van a marcar gran diferencia en los objetivos si la persona siente que la dieta es adecuada a sus gustos y necesidades. El c\u00f3mputo global de la tr\u00edada entrenamiento, descanso y nutrici\u00f3n ser\u00e1 lo que marque la diferencia a medio y largo plazo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Bibliografia\"><\/span>Bibliograf\u00eda<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(1) Energy and protein requirements: report of a Joint FAO\/WHO\/UNU Expert Consultation [\u200eheld in Rome from 5 to 17 October 1981]\u200e.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(2) Scientific Opinion on Dietary Reference Values for protein. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">EFSA Journal 2012;10(2):2557.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(3) <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Antonio, J., Peacock, C.A., Ellerbroek, A.\u00a0et al.\u00a0(2014). The effects of consuming a high protein diet (4.4 g\/kg\/d) on body composition in resistance-trained individuals.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(4) E F Coyle,\u00a0A R Coggan,\u00a0M K Hemmert,\u00a0R C Lowe,\u00a0T J Walters (1985). Substrate usage during prolonged exercise following a preexercise meal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(5) S D Phinney,\u00a0B R Bistrian,\u00a0W J Evans,\u00a0E Gervino,\u00a0G L Blackburn (1983). The human metabolic response to chronic ketosis without caloric restriction: preservation of submaximal exercise capability with reduced carbohydrate oxidation.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(6) Tarnopolsky (2004). Protein requirements for endurance athletes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(7) Howarth, K. R.; Phillips, S. M.; MacDonald, M. J.; Richards, D.; Moreau, N. A.; Gibala, M. J. (2010). Effect of glycogen availability on human skeletal muscle protein turnover during exercise and recovery.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(8) Jonathan P. Little,\u00a0Adeel Safdar,\u00a0Naomi Cermak,\u00a0Mark A. Tarnopolsky, and\u00a0Martin J. Gibala. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">American Journal of Physiology-Regulatory, Integrative and Comparative Physiology\u00a0(2010).<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Acute endurance exercise increases the nuclear abundance of PGC-1\u03b1 in trained human skeletal muscle.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(9) <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Boh\u00e9 J, Low A, Wolfe RR, Rennie MJ. (2003). Human muscle protein synthesis is modulated by extracellular, not intramuscular amino acid availability: a dose-response study.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(10) <\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/?term=Margolis%20LM%5BAuthor%5D&amp;cauthor=true&amp;cauthor_uid=24228194\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lee M. Margolis<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0and\u00a0<\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/?term=Pasiakos%20SM%5BAuthor%5D&amp;cauthor=true&amp;cauthor_uid=24228194\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">Stefan M. Pasiakos<\/span><\/a> <span style=\"font-weight: 400;\">(2013). Optimizing Intramuscular Adaptations to Aerobic Exercise: Effects of Carbohydrate Restriction and Protein Supplementation on Mitochondrial Biogenesis.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(11) Peter W. R. Lemon (1997) Dietary protein requirements in athletes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(12) Stuart M. Phillips and Luc J.C. Van Loon (2011) Dietary protein for athletes: From requirements to optimum adaptation.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(13) <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e4estu, Jarek; Eliakim, Alon; J\u00fcrim\u00e4e, Jaak; Valter, Ivo; J\u00fcrim\u00e4e, Toivo (2010) <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Anabolic and Catabolic Hormones and Energy Balance of the Male Bodybuilders During the Preparation for the Competition.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(14) PJ Reeds, TW Hutchens (1994) Protein requirements: from nitrogen balance to functional impact.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(15) MJ Rennie (2011) Control of muscle protein synthesis as a result of contractile activity and amino acid availability: implications for protein requirements.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(16) Campbell et al. (1995) Effects of resistance training and dietary protein intake on protein metabolism in older adults.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las preocupaciones mayores a la hora de empezar a mejorar nuestra alimentaci\u00f3n como atletas es calcular nuestros requerimientos nutricionales. Estos deben ser acordes a nuestros objetivos, ya sean a nivel de composici\u00f3n corporal como de rendimiento y, a ser posible, pautados por un profesional que entienda las necesidades del deporte que practicamos. 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